Tras cuatro discos a sus espaldas, la que fuera niña mimada del pop internacional se hace mayor. Con un primer disco que rompió todas las expectativas de ventas y una carrera desigual, la australiana toma como consejero a Chris Martin, vocalista de Coldplay, para crear su disco más maduro. Como su título indica, 'Come to life' supone el renacer de esta polifacética artista.