Precoz como pocos, Rufus Wainwright aprendió a tocar el piano con sólo 6 años y desde entonces ha maravillado a todos aquellos que le han escuchado con temas llenos de belleza influenciados por la ópera y la chanson francesa. Al llegar a la adolescencia, se dio cuenta de que lo que a él le gustaban eran los hombres, pero tuvo miedo a confesárselo a su familia. Violado a los catorce años por un hombre al que había conocido en un bar, vivió traumatizado durante mucho tiempo. Pero la música le ha sacado adelante, para alegría de sus numeroso incondicionales.