Que una auténtica estrella del heavy, la música más dura que hay, salga del armario es un notición. Es lo que ocurrió cuando Rob Halford, el líder de Judas Priest, anunció su homosexualidad en el año 2000. El cantante sintió un gran alivio cuando dio a conocer su condición y aseguró que no era el único gay del heavy metal. Pero pocos han sido tan valientes.