Las estrellas nacidas al calor del éxito de concursos televisivos tampoco son inmunes a la lista que relaciona inteligencia y gustos musicales. Kelly Clarkson, la vencedora de la primera edición de 'American Idol', apenas se acerca a la mitad de la curiosa tabla elaborada por Virgil Griffith. Quizás la texana deba enviar algunas copias de 'All I ever wanted' a los alumnos de Harvard o Yale para subir su cotización.