Teniendo en cuenta las hordas de fans con que cuenta el grupo de Nueva Jersey, no es extraño que algunos de ellos no sean muy duchos con los libros. Bon Jovi figura entre las bandas que suelen escuchar los alumnos menos aplicados. Sus seguidores estadounidenses, al menos los que ha analizado Virgil Griffith, se mueven alrededor de los mil quinientos puntos en el SAT. A Jon Bon Jovi y sus chicos siempre les quedará gritar eso de 'Give me something for the pain' ante tamaño resultado.