Shakira fue una de las grandes derrotadas de la noche de la mano de la todopoderosa Beyoncé. Sin embargo no hubo tristeza ninguna, la colombiana se enfundó en sus brillantes y salió al escenario para poner a bailar a los alemanes con los ritmos de su nuevo disco, 'She Wolf' (en España, 'La Loba'). Grande la de Barranquilla.