Metallica es hoy una de las bandas punteras del metal, pero poco podían imaginarse ese éxito Lars Ulrich, un inmigrante danés que se trasladó a Estados Unidos con el objetivo de seguir los pasos de su padre en el mundo del tenis, y James Hetfield, vástago de una cantante de ópera con una estricta educación religiosa, cuando fundaron el grupo allá por 1981.