El primer sencillo 'Para que no se duerman mis sentidos' es un excelente ejemplo de la intensidad, sensualidad y variedad del nuevo trabajo de Manolo García. Grabada en Salvador de Bahía con músicos brasileños, algunos habituales de Carlinhos Brown, la canción es una llamada a mantenernos abiertos, atentos, con el alma de esponja, como canta Manolo García.