Su gira, aunque tildada de ruinosa, ha sido una de las más espectaculares de la historia. 'U2 360º Tour' ha sido un auténtico despliegue de medios técnicos, estéticos y musicales. Tanto que, a pesar de colgar el cartel de 'No hay entradas' en prácticamente todos los sitios visitados, los ingresos no han podido superar los enormes gastos del último derroche de los irlandeses.