Los Chapel Studios de Lincolnshire (Inglaterra) fueron el escenario donde los Arctic Monkeys grabaron 'Whatever people say I am, that's what I'm not', un trabajo que se convirtió en el más vendido de la música británica en su primera semana en el mercado. Alex Turner y sus chicos consiguieron tres NME Awards, los galardones de una revista que encumbró al disco como el quinto mejor de todos los tiempos salidos de las islas.