El rockero de Nueva Jersey es el sexto más poderoso según la lista elaborada por 'Forbes'. El 'boss' recaudó más de 160 millones de dólares en 2008 al vender más de un millón y medio de entradas para sus conciertos. Su actuación en la Super Bowl es otro de los hitos que marcaron un año en el que Springsteen se dedicó a fondo a la campaña presidencial de Barack Obama, cuyo triunfo celebró regalando a sus incondicionales un 'Working on a dream' que figura entre lo mejor de su extensa y rica discografía.