Actuaciones bochornosas, visitas constantes a los juzgados y trifulcas sin fin. Todo eso es Amy Winehouse, pero también la dueña de una voz tan poderosa que casa mal con su frágil cuerpo. Y mientras los medios se ceban con ella, 'Back to black' sigue vendiéndose como rosquillas. 147.000 españoles se lo llevaron a casa en 2008.