El 3 de diciembre de 1979 The Who, una de las bandas más míticas de la historia, desembarcaba en el Riverfront Coliseum de Cincinatti (Ohio, Estados Unidos) para interpretar los grandes éxitos de su repertorio. Hacía poco que Keith Moon, su batería, había muerto por una sobredosis de pastillas y el grupo necesitaba olvidarse del trágico suceso. Pero una avalancha humana se desató, cobrándose la vida de once personas.