A lo largo de sus tres décadas sobre los escenarios, los componentes de Metallica han tenido muchos motivos para pensar que una maldición perseguía al grupo. Por si no fuera suficiente con la trágica muerte de Cliff Burton, ocurrida al ser aplastado por el autobús que transportaba a la banda a un concierto, el 8 de agosto de 1992, mientras el público canadiense vibraba con la canción 'Fade to black', un artefacto pirotécnico explotó debajo de James Hetfield, causándole al cantante graves quemaduras. Los miembros de Guns N' Roses, que debían actuar a continuación, decidieron no salir al escenario y los disturbios que provocaron los fans aún no se han olvidado.
Fuente: Redacción Ritmic 3/4/2009publicidad
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