La leyenda de Guns N' Roses se forjó sobre el escenario. Sus impresionantes puestas en escena no solían decepcionar. Pero Axl Rose y Slash también sacaban a relucir en sus shows su lado más amargo. Cuando el público no reaccionaba como esperaban, no tenían problemas en cancelar la actuación, con el consiguiente alboroto en las bancadas. El incidente más recordado es el que tuvo lugar en Donnington Park (Inglaterra) en agosto de 1988. Guns N' Roses era el gran reclamo del Monster of Rock. Todo iba relativamente bien hasta que el viento arrancó una de las pantallas, golpeando a numerosos espectadores. Axl Rose llamó a la calma, pero nadie le hizo caso y la estampida acabó cobrándose la vida de dos jóvenes.