Antes de los conciertos, las estrellas de la música suelen pedir las cosas más variopintas. Lo bueno de Paulina Rubio es que los artículos que exige no son para ella sino para sus mascotas. En su jet privado no falta un menú canino. La 'chica dorada', que aún llora la muerte de su perrita Miranda, llegó a pedir una bandeja de quesos para el animalito.