La reina del Billboard no soporta tener que ver videoclips de sus rivales en las habitaciones en las que se aloja. Por eso los hoteles que quiran acogerla saben que los dos DVD's de sus suites sólo pueden servir para proyectar imágenes de Mariah Carey. Además, la tapa del inodoro debe ser de riguroso estreno y ella misma envía antes las sábanas de hilo que deben colocar en su cama.