El mexicano Luis Miguel es otro de los que se llevan la palma en esto de reclamar cosas insólitas. Las cortinas de las habitaciones de hotel en las que se aloja deben ser negras para que no pase el sol, las toallas han de tener un blanco puro y las velas no pueden oler a otra cosa que a vainilla. Pero también tiene que haber un chef que cocine comida turca y es imprescindible la bicicleta para hacer ejercicio.