Lo primero que necesita Jennifer Lopez cuando entra al hotel es que alguien suba con ella en el ascensor, pues tiene verdadero pánico a quedarse atrapada. Por supuesto, es imprescindible que le den la suite real y que haya un sillón especialmente preparado para que pueda maquillarse. Todo debe ser blanco, incluso las mesas y las sillas, y los dulces están rigurosamente prohibidos, pues son una tentación demasiado grande.