Desde muy joven "escuchaba música punk, ska y reggae, cortesía de las colecciones de discos de mis padres. Nos mudamos por todo Londres, Shepherds Bush, Bloomsbury, Islington, y absorbí toda la música que me rodeó. Me expulsaron de varios colegios y me enviaron a un internado, porque pensaron que aquello me refrenaría, pero huí a Glastonbury y a muchos otros sitios cuando tenía 14 años".