La niña pija de 'Gossip Girl' no siempre lo ha tenido fácil. Sus padres, involucrados en un tema de narcotráfico, pasaron gran parte de su infancia en la cárcel y Leighton tuvo que vivir con unos parientes. Siempre mantuvo que no guarda rencor por lo que sus padres hicieron en el pasado y constantemente dice que su madre es una de sus mejores amigas.