Año 1987: un cantante hawaiano llega a la fama con una de las melodías que más arrumacos y subidas de natalidad han provocado en los últimos años. 'Nothing's gonna change my love for you'(videoclip con pareja correteando por la playa incluido) se hacía con el primer puesto de las listas de ventas con la misma velocidad que llegaba a las estanterías de los más romanticos. 23 años después, se ha convertido en un clásico de los más "nostálgicos" (por decirlo de una forma suave).Glenn Medeiros, uno más de los cantantes superados por la fama de su propia canción, acabó dando clases de música en un colegio de Estados Unidos incapaz de repetir el éxito conseguido por su primer hit.
Si Love Story sigue siendo tu modelo a seguir, no lo dudes, ésta es tu canción.