A Chris Brown se le caía la baba cuando compartía escenario con ella, pero un mal día se le fue la mano y perdió a una de las mujeres más deseadas del mundo. Pocas cantantes se atreven a actuar en directo con menos ropa que Rihanna, pero ella, consciente de que todos los hombres suspiran por sus curvas, no duda en lucir minúsculos vestidos mientras se mueve al ritmo de 'Please don't stop the music' o 'Umbrella', hechizando con su mirada.