Puede que se meta en líos, que provoque la desilusión de sus más cándidos fans en más de una ocasión y que sea el objeto de escarnio público favorito de muchos, pero lo que nadie puede negarle a Britney Spears es que sabe moverse como pocas cuando está encima del escenario. La intérprete de 'Baby one more time' no tiene remilgos en mostrar su anatomía en vídeos como el de 'Womanizer' y, aunque algo más recatada, también sabe cómo poner a sudar a sus bailarines cuando está actuando en directo.