Tres discos de estudio ('Let go', 'Under my skin' y'The best damn thing') le valieron a Avril Lavignepara alzarse con el título de princesa del punk-rock. Una imagen de chica dura e inconformista, canciones directasy sin tapujos, o más de 35 millones de copias vendidasson las principales señas de identidad de una cantante que perdía fuerza con la proclamación de su matrimonio católico, apostólico y romano. Lavigne vuelve en 2010 con un notable cambio de estilo, mucho más intimista y personal que espera recuperar los éxitos de antaño.