Ke$ha es una mujer ambiciosa: "Siempre he sabido que quería ser artista", dice. "Tengo un vídeo en el que, con cinco años, desnuda y con el cuerpo pintado, me pongo a gritar: ¡Voy a ser una estrella del rock y nadie podrá pararme! Es mi vocación. Si no lo consigo, cuando tenga 50 años me sentiré fatal".