"Cuando escuché mi voz en Right Round, comencé a gritar", dice Ke$ha. "Puedo parecer una loca, pero sé muy bien lo que quiero. He trabajado duro para lograrlo y es agradable no volver a pasar momentos difíciles. Hace tres años robaba verduras en tiendas baratas para sobrevivir. Ahora tengo algo de dinero en el bolsillo. Poder invitar a mamá a comer es lo mejor del mundo". ¿Olvidará sus orígenes humildes?