Desde la escuela, su pasión por la música ya despuntaba, "solía meterme en problemas porque cantaba todo el tiempo", afirma la artista. Destinada desde el principio al estrellato, su espíritu decidido se materializó antes incluso de llegar a la adolescencia. Entre los concursos de talento a los que se presentaba y sus performances y actuaciones en el colegio, Keri ya componía sus propios temas.