En 2002, junto con otros diez mil aspirantes, participó en las pruebas de acceso del programa de televisión 'American Idol' (Operación Triunfo). Impresionados por su voz y personalidad, el jurado le permitió que pasara a la siguiente ronda, quedando así entre los treinta mejores. Kelly se ganó el reconocimiento de los miembros del jurado con su interpretación de 'Respect' (de Aretha Franklin); así, pasó a ser una de los diez finalistas.