La inspiración para componer 'Bleeding love' se la dio a Jesse McCartney un viejo amor por el que estuvo a punto de abandonar su carrera musical, algo que no hizo para alegría de sus numerosas seguidoras. Pero la historia demuestra el carácter romántico de este joven que ha ido evolucionando para abandonar la etiqueta de ídolo adolescente en busca de un registro mucho más maduro.