Así de rotundos se muestran cuando se les pregunta por el peso de la fama. "Somos muy conscientes de que nuestra cantante se llama Leonor Watling, con todo lo que esto conlleva. Hacemos música para que la gente nos oiga, eso es evidente, pero la fama no ha sido nunca nuestra motivación, sino más bien un 'daño colateral' de dedicarnos a esto", declara Alejandro. "La diferencia está en que nosotros seguiríamos tocando aunque estuviese perseguido o fuese delito".