Todo eso cambió con la aparición de 'Steel meets steel', un tema que empezó a hacer conocidos a los componentes de HammerFall en su Suecia natal y que formaría parte de su primer disco, 'Glory to the brave'. Este trabajo marcaría las señas distintivas del grupo, con un estilo agresivo y potente que convertiría sus directos en toda una apoteosis para los metaleros puros.