Soñando con escapar de todo ésto, se dedicó a impartir clases de canto hasta que dio el salto a cantar sus propios temas.
"Quería ser un artista pero no tenía ni idea de dónde empezar. Tras ganar un concurso local de jazz en 2005 logré algunas actuaciones tocando versiones (con algunos de los chicos con los que aún hoy toco en la gira) pero tenía dificultad para lograr un contrato discográfico. Finalmente encontré una discográfica que estaba interesada, pero con una condición: tenían el 'feeling' de que podría ser capaz de escribir canciones y me dieron un ultimatum: 4 canciones en 2 semanas. Empecé a escribir canciones y le cogí el gusto."