Parece que lo oscuro vende, y es que el rey de las tinieblas, título ganado a pulso durante años, ha vendido millones de discos gracias a una música acompañada siempre de la polémica. Entre sus aficiones se encuentran esnifar cocaína sobre una biblia, desmembrar pollos vivos en sus conciertos, actuar con el pene al aire vestido de sadomasoquista, o destrozar cada escenario que visita. Un angelito...