Pero no sólo los 'triunfitos' españoles corren el riesgo de quedarse a medio camino de la fama. En otros países, los reality shows no son siempre un pasaporte directo a la fama. Que se lo digan a Michelle McManus, la escocesa que se impuso en la segunda edición de 'Pop Idol'. Tras su victoria en el programa de la televisión británica, firmó un contrato con Sony BMG y publicó un álbum titulado 'The meaning of love'. Desde entonces no se tienen noticias de ella en el firmamento musical, aunque se ha dedicado a otras actividades.