Hasta 2004, 'American Idol' sólo había encumbrado a artistas pop. Pero todo cambió con la irrupción de Fantasia Barrino, una cantante de Carolina del Norte que causó sensación con su versión del 'Summertime' de George Gershwin. La entrada de su tema 'I believe' directamente al número uno de las listas de ventas hacía presagiar la llegada de una nueva reina del R&B, sobre todo teniendo en cuenta que estaba a las órdenes de Clive Davis, un productor que ya llevaba a Kelly Clarkson, y que su primer disco, 'Free yourself', contaba con colaboradoras como Missy Elliott. Pero puede presumir de un público fiel, ni de lejos se aproxima a las grandes divas negras de la música como Alicia Keys o Beyoncé.