Alguien debía haberle advertido a Britney Spears que es mejor no presumir de aquello que se ha perdido. Tras un sinfín de problemas personales que la mantuvieron ausente de los escenarios durante tres años, la 'princesa del pop' regresó en 2007 cargada de buenas intenciones. Pero no pudo escoger peor atuendo para presentarse en la gala de los MTV Video Music Awards de ese año. Su sucinto bikini mostraba que a la intérprete de 'Baby one more time' se le había olvidado pasar por el gimnasio atareada como andaba con tanta juerga. Desorientada en medio de sus bailarines, la prensa se cebó con ella como pocas veces se ha visto. No sería su única actuación polémica.