Después de varios meses cancelando una actuación tras otra, Amy Winehouse saltó al escenario del Rock in Rio Lisboa 2008 con los ojos vidriosos y los brazos llenos de cortes. Fue una excelente puesta en escena de todas sus adicciones. La intérprete de 'Rehab' no estaba en condiciones de cantar y el público se dio cuenta de ello nada más verla. Ahora ni en Santa Lucía dejan de abuchearla.