Britney Spears debió haberle pedido consejo a Madonna después del fracaso de 'Crossroads: Hasta el final', pues la ambición rubia sabe bien lo que es tener que enfrentarse al escarnio público a causa de una mala actuación en la gran pantalla. 'Evita' (Alan Parker, 1996) fue una de sus experiencias cinematográficas más afortunadas, pero el resbalón de 'Barridos por la marea' (Guy Ritchie, 2002) puso la primera grieta en su hasta entonces sólido matrimonio con el realizador de 'RocknRolla' (2008).