Aunque en los últimos tiempos parece haber caído en desgracia por sus problemas con la báscula, hubo un tiempo en el que la silueta de Jessica Simpson estaba entre las más apreciadas tanto de la industria cinematográfica como de la musical. 'Dos chalados y muchas curvas' (Jay Chandrasekhar, 2005) y 'Employee of the month' (Gregg Coolidge, 2008) son dos buenos ejemplos de lo que la texana puede ofrecer a cualquier director que la contrate. De sus cinco álbumes de estudio se han vendido unos 18 millones de copias en todo el mundo, por lo que su futuro está asegurado.