En la segunda mitad de la década comenzó lo que podríamos llamar la invasión británica que protagonizaron grupos como The Beatles y que conllevó cierta erosión en la popularidad del cantante, agravada por una aparente crisis artística que se prolongó hasta 1968, año en el que se le ofreció protagonizar un especial televisivo, que se convirtió en uno de los mayores éxitos de la historia de la pequeña pantalla.