La vida de Keith Moon, el batería de The Who, expiró el 7 de septiembre de 1978, cuando tras cenar con Paul y Linda McCartney, el músico y su esposa regresaron al apartamento que un amigo les había prestado en Londres. Una sobredosis de pastillas fue el motivo. Pero lo peor es que en ese mismo piso y en esa misma cama, propiedad del músico Harry Nilson, había fallecido también Cass Elliot, el cantante de The Mamas and The Papas.