Algunas de las letras más celebradas del mundo de la música se las debemos a Jim Morrison, vocalista de The Doors desde mediados de los años sesenta hasta comienzos de los setenta, cuando la dependencia del LSD, el cannabis, la cocaína y otras sustancias destrozó su cuerpo de forma definitiva. Su cadáver fue hallado en la bañera de su domicilio en París. Oficialmente fue víctima de un fallo cardíaco, aunque las teorías sobre su muerte no han dejado de sucederse en los últimos años. "Fiel a sí mismo" reza el epitafio de este poeta inolvidable.
Fuente: Redacción Ritmic 31/3/2009publicidad
Dirección original de esta foto:
http://www.ritmic.com/fotos/el-legado-tragico-de-la-musica/jim-morrison.html