El abuso de drogas acabó en agosto de 1977 con la vida de Elvis Presley, el chico que salió de Tupelo dispuesto a comerse el mundo con su guitarra y sus inimitables movimientos de caderas y que fue ascendiendo hasta convertirse en el 'rey del rock' a base de canciones y películas. Más de mil millones de discos vendidos y peregrinaciones incontables a Graceland, como si fuera la auténtica Meca musical, dan testimonio de un talento que fue devorado por su propio éxito.