La banda volvió a expresar su peculiar locura musical en 2002 con 'A contracorriente', un trabajo en el que se percibía claramente la gran evolución de la banda. Doce buenas canciones entre las que incluye una versión del clásico 'Crash', del grupo The Primitives, y una colaboración especial de Amaia, la cantante de La Oreja de Van Gogh en uno de los temas.