La angelical Edurne dejaba las alas en casa para ponerse los cuernos de diablesa. Explotaba su faceta más sensual en las revistas de más tirada entre el género masculino. FHM, DT, Shangay o Man son sólo alguno de los ejemplos donde la cantante de 'Amores dormidos' enseñaba lo generosa que ha sido la genética con ella.