Es un magnífico ejercicio de pop puro, original, con un balance rítmico personalísimo con aromas caribeños y marítimos, sonidos de acordeón, predominio de la electrónica y los loops sobre las guitarras y con gran riqueza de sonidos. Y como guinda, la voz de la cantante y compositora brasileña Ana Cañas dando la réplica a la de David Otero en un dúo que encaja en la canción como un guante.