Desde la trágica desaparición de Freddie Mercury, nada en el firmamento musical fue lo mismo. Pero Brian May y Roger Taylor decidieron continuar adelante con Queen, por lo que les urgía buscar a alguien con la suficiente personalidad para tomar el testigo de un mito. Lo encontraron en la figura de Paul Rodgers, líder de bandas como Bad Company o The Firm. Igualar a Mercury es imposible, pero Queen sigue teniendo el beneplácito de sus fans.