En 2004, James Blunt, un antiguo veterano del conflicto de Kosovo, irrumpía en el mercado musical y conquistaba los corazones de millones de jóvenes con su 'You're beautiful', un tema incluído en su disco 'Back to Bedlam' que parecía la banda sonora perfecta para cualquier declaración de amor. Lo malo es que, al final, el protagonista del tema se suicida.