Está en casi todas las listas de los temas más románticos de la historia, sus acordes erizan el vello de la piel de los más sensibles y muchos la utilizan como fondo ambiental de una íntima cena a la luz de las velas. Pero, en realidad, no es más que la expresión de unos celos llevados al extremo. Hablamos de 'Every breath you take', con la que The Police ganó el premio Grammy a la Canción del Año en 1984 y que sirvió a Sting a modo de catársis en un momento en el que estaba inmerso en la ruptura de su matrimonio con Frances Tomelty.